viernes, 29 de mayo de 2009

M@S POEM@S

DÍA
¿DE QUÉ cielo caído,
oh insólito,
inmóvil solitario en la ola del tiempo?
Eres la duración,
el tiempo que madura
en un instante enorme, diáfano:
flecha en el aire,
blanco embelesado
y espacio sin memoria ya de flecha.
Día hecho de tiempo y de vacío:
me deshabitas, borras
mi nombre y lo que soy,
llenándome de ti: luz, nada.
Y floto, ya sin mí, pura existencia.

ESPEJO

Hay una noche,

un tiempo hueco, sin testigos,

una noche de uñas y silencio,

páramo sin orillas,

isla de yelo entre los días;

una noche sin nadie

sino su soledad multiplicada.

Se regresa de unos labios

nocturnos, fluviales,

lentas orillas de coral y savia,

de un deseo, erguido

como la flor bajo la lluvia, insomne

collar de fuego al cuello de la noche,

o se regresa de uno mismo a uno mismo,

y entre espejos impávidos un rostro

me repite a mi rostro, un rostro

que enmascara a mi rostro.

Frente a los juegos fatuos del espejo

mi ser es pira y es ceniza,

respira y es ceniza,

y ardo y me quemo y resplandezco y miento

un yo que empuña, muerto,

una daga de humo que le finge

la evidencia de sangre de la herida,

y un yo, mi yo penúltimo,

que sólo pide olvido, sombra, nada,

final mentira que lo enciende y quema.

De una máscara a otra

hay siempre un yo penúltimo que pide.

Y me hundo en mí mismo y no me toco.




JARDÍN
A Juan Gil Albert
NUBES a la deriva, continentes
sonámbulos, países sin substancia
ni peso, geografías dibujadas
por el sol y borradas por el viento.
Cuatro muros de adobe. Buganvillas:
en sus llamas pacíficas mis ojos
se bañan. Pasa el viento entre alabanzas
de follajes y yerbas de rodillas.
El heliotropo con morados pasos
cruza envuelto en su aroma. Hay un profeta:
el fresno -y un meditabundo: el pino.
El jardín es pequeño, el cielo inmenso.
Verdor sobreviviente en mis escombros:
en mis ojos te miras y te tocas,
te conoces en mí y en mí te piensas,
en mí duras y en mí te desvaneces.




LA CALLE
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.




NOCHE DE VERANO

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,
verano que te bañas en los ríos,
soplo en el que se ahogan las estrellas,
aliento de una boca,de unos labios de tierra.

Tierra de labios, boca
donde un infierno agónico jadea,
labios en donde el cielo llueve
y el agua canta y nacen paraísos.

Se incendia el árbol de la noche
y sus astillas son estrellas,
son pupilas, son pájaros.
Fluyen ríos sonámbulos.
Lenguas de sal incandescente
contra una playa oscura.

Todo respira, vive, fluye:
la luz en su temblor,
el ojo en el espacio,
el corazón en su latido,
la noche en su infinito.
Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.



NOCTURNO
Sombra, trémula sombra de las voces.
Arrastra el río negro mármoles ahogados.
¿Cómo decir del aire asesinado,
de los vocablos huérfanos,
cómo decir del sueño?
Sombra, trémula sombra de las voces.
Negra escala de lirios llameantes.
¿Cómo decir los nombres, las estrellas,
los albos pájaros de los pianos nocturnos
y el obelisco del silencio?
Sombra, trémula sombra de las voces.
estatuas derribadas en la luna.
¿Cómo decir, camelia,
la menos flor entre las flores,
cómo decir tus blancas geometrías?
¿Cómo decir, oh Sueño, tu silencio en voces?


OTOÑO
En llamas, en otoños incendiadas,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!
Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas,
celestes frutos de luz desnuda.
Busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...
Y algo que no se sabe y dice "nunca"
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.



SILENCIO
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.





TUS OJOS
Tus ojos son la patria
del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento,
mar sin olas, pájaros presos,
doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque
en donde la luz canta en el hombro
de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana
encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo,
puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea, páramo.

jueves, 28 de mayo de 2009

OCTAVIO PAZ

Reseña biográfica
Poeta y ensayista mexicano nacido en Mixcoac, Ciudad de México en 1914.Es un poeta de todas las horas. Prevalece en sus poemas la madurez del día, madurez gozosa que se identifica con el encuentro y el abrazo nupcial de la pareja. Paz, es el poeta de las nupcias: en sus textos líricos copulan el cielo y la tierra, el hombre y la mujer, los animales, los astros, las plantas, las palabras, y copulan alegre y satisfactoriamente. A través del amor y el erotismo, Paz descubre y puebla un mundo en el que el hombre y la mujer luchan, se despedazan y surgen nuevamente de sus cenizas. Viajó mucho por el mundo y conoció numerosos países, como India o Japón.En 1990 obtuvo el Premio Nobel de Literatura como reconocimiento por su obra.Entre sus libros más destacados, se encuentran «El Laberinto de la Soledad», «El Arco y la Lira», «Águila o Sol» y «Libertad bajo Palabra».Falleció en 1998.
OBRAS POÉTICAS
Poesías

v Luna silvestre. México, 1933.
v ¡No pasarán! México, 1936.
v Raíz del hombre. México, 1937.
v Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España. Valencia, 1937.
v
Puerta condenada. (1938 - 1946)
v Entre la piedra y la flor. México, 1941.
v A la orilla del mundo. México, 1942.
v Libertad bajo palabra. México, 1949.
v Semillas para un himno. México, 1954.
v Piedra de sol. México, 1957.
v La estación violenta. México, 1958.
v Salamandra (1958-1961). México, 1962.
v Viento entero. Delhi, 1965.
v Blanco. México, 1967.
v Discos visuales. México, 1968
v Ladera Este (1962-1968). México, 1969.
v La centena (1935-1968). Barcelona, 1969.
v Topoemas. México, 1971.
v Renga. México, 1972.
v Pasado en claro. México, 1975.
v Vuelta. Barcelona, 1976.
v Hijos del aire/Airborn. México, 1979.
v Poemas (1935-1975). Barcelona, 1979.
v Prueba del nueve. México, 1985.
v Árbol adentro (1976-1987). Barcelona, 1987.
v Lo mejor de Octavio Paz. El fuego de cada día. Barcelona, 1989.


Prosa poética
Ø Águila o sol. México, 1951.
Ø El mono gramático. Barcelona, 1974.


Principales Poemas
A través




EL MAR, EL MAR Y TÚ...
(Octavio Paz)


El mar, el mar y tú, plural espejo,
el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo.

El mar y tú, su mar, el mar espejo:

roca que escala el mar con paso lento,
pilar de sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.

De la suma de instantes en que creces,
del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,

Y bajo cielos líquidos de estaño

tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días.




VIENTO
Octavio Paz)
Cantan las hojas,
bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.
Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.


CONTRA LA NOCHE SIN CUERPO
(Octavio Paz)
Contra la noche sin cuerpo
se desgarra y se abrazala
pena sola.
Negro pensar y encendida semilla
pena de fuego amargo y agua dulce
la pena en guerra.
Claridad de latidos secretos
planta de talle transparente
vela la pena.
Calla en el día canta en la noche
habla conmigo y habla sola
alegre pena.

Ojos de sed pechos de sal
entra en mi cama y entra en mi sueño
amarga pena.
Bebe mi sangre la pena pájaro
puebla la espera mata la noche
la pena viva.
Sortija de la ausencia
girasol de la espera y amor en vela
torre de pena.
Contra la noche la sed y la ausencia
gran puñado de vida
fuente de pena.

ESCRITO CON TINTA VERDE
(Octavio Paz)
La tinta verde crea jardines, selvas, prados,
follajes donde cantan las letras,
palabras que son árboles,
frases que son verdes constelaciones.
Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cubran
como una lluvia de hojas a un campo de nieve,
como la yedra a la estatua,
como la tinta a esta página.

Brazos, cintura, cuello, senos,
la frente pura como el mar,
la nuca de bosque en otoño,
los dientes que muerden una brizna de yerba.

Tu cuerpo se cónstela de signos verdes
como el cuerpo del árbol de renuevos.
No te importe tanta pequeña cicatriz luminosa:
mira al cielo y su verde tatuaje de estrellas.

jueves, 21 de mayo de 2009

OCTAVIO PAZ

Octavio Paz nació en ciudad de México en 1914. Está considerado el poeta mexicano más importante. También escribió libros de ensayo. Viajó mucho por el mundo y conoció numerosos países, como India o Japón. Sus obras principales son Libertad bajo palabra y El laberinto de la soledad. En 1990 se le concedió el Premio Nobel de Literatura. Octavio Paz murió en 1998. OBRAS POÉTICAS
Poesías

v Luna silvestre. México, 1933.
v ¡No pasarán! México, 1936.
v Raíz del hombre. México, 1937.
v Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España. Valencia, 1937.
v
Puerta condenada. (1938 - 1946)
v Entre la piedra y la flor. México, 1941.
v A la orilla del mundo. México, 1942.
v Libertad bajo palabra. México, 1949.
v Semillas para un himno. México, 1954.
v Piedra de sol. México, 1957.
v La estación violenta. México, 1958.
v Salamandra (1958-1961). México, 1962.
v Viento entero. Delhi, 1965.
v Blanco. México, 1967.
v Discos visuales. México, 1968
v Ladera Este (1962-1968). México, 1969.
v La centena (1935-1968). Barcelona, 1969.
v Topoemas. México, 1971.
v Renga. México, 1972.
v Pasado en claro. México, 1975.
v Vuelta. Barcelona, 1976.
v Hijos del aire/Airborn. México, 1979.
v Poemas (1935-1975). Barcelona, 1979.
v Prueba del nueve. México, 1985.
v Árbol adentro (1976-1987). Barcelona, 1987.
v Lo mejor de Octavio Paz. El fuego de cada día. Barcelona, 1989.

Prosa poética
Ø Águila o sol. México, 1951.
Ø El mono gramático. Barcelona, 1974.


Principales Poemas
A través Árbol quieto entre nubes Bajo tu clara sombra Como quien oye llover Contra la noche sin cuerpo Cuerpo a la vista Dame, llama invisible, espada fría... Decir, hacer Día Dos cuerpos El mar, el mar y tú... Elegía interrumpida Escrito con tinta verde Espejo Fábula de Joan Miró Inmóvil en la luz, pero danzante... Jardín Junio La calle La dulcinea de Duchamp La hora es transparente La poesía Más allá del amor Monólogo Movimiento Niña Noche de verano Nocturno Nuevo rostro Olvido Otoño Piedra nativa ¿Por qué tocas mi pecho nuevamente? Refranes Regreso Relámpago en reposo Silencio Soneto Tendida y desgarrada Toca mi piel Tu nombre Tus ojos Viento


EL MAR, EL MAR Y TÚ...
(Octavio Paz)

El mar, el mar y tú, plural espejo,

el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo.

El mar y tú, su mar, el mar espejo:

roca que escala el mar con paso lento,
pilar de sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.

De la suma de instantes en que creces,

del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,

Y bajo cielos líquidos de estaño

tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días.



VIENTO
(Octavio Paz)
Cantan las hojas,

bailan las peras en el peral;
gira la rosa,
rosa del viento, no del rosal.

Nubes y nubes
flotan dormidas, algas del aire;
todo el espacio
gira con ellas, fuerza de nadie.

Todo es espacio;
vibra la vara de la amapola
y una desnuda
vuela en el viento lomo de ola.

Nada soy yo,
cuerpo que flota, luz, oleaje;
todo es del viento
y el viento es aire siempre de viaje.


DOS CUERPOS
(Octavio Paz)
Dos cuerpos frente a frente

son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.